sábado, 9 de abril de 2011

ESTUVE A PUNTO DE MATARLO Y ME MATÓ.

Anna Karénina ha muerto, viva Anna Karénina. Y a punto he estado de matar este blog, pero otro me ha matado a mí y ha conseguido que Las Crines Verdes siga vivo.
Lean:


"Ninguno de ellos se molestó en mirarme cuando me deslicé discretamente hasta un taburete que había entre el bulldog y los otros dos únicos parroquianos del local, un par de displicentes mecánicos en paro que hablaban de cheques de subsidio que jamás habían llegado, de la última multa por conducir borrachos y del probable paradero de una correa de transmisión de un Chevy de 1957. Sus caras angulosas, las bocas desdentadas y el acento nasal pertenecían a otro tiempo y lugar, a un gran erial polvoriento de los años treinta por el que un camión Modelo T, un cascajo de fabricación casera, avanzase hacia el sol poniente. Al sentarme me observaron con los ojos aviesos de la gente rústica, estudiándome atentamente como si yo fuera la carcasa de un coche abandonado que planeaban canibalizar para conseguir piezas de recambio. Incliné la cabeza y sonreí para darles a entender que quizá fuese una carcasa, pero todavía no me habían declarado siniestro total. Respondieron a mi callado saludo con los ojos en blanco y en unos reflexivos movimientos de cabeza que parecían indicar que siempre se podía provocar un accidente.
Exhausto tras circular tantos kilómetros por carreteras equivocadas, les dejé pensar lo que les viniera en gana".


El último buen beso, de James Crumley (1978, reeditado en 2010). Corran a conseguirlo. Novela negra, western moderno. Imprescindible.

Fotos: Castro Marim, Algarve, Portugal. (c) jesús martín camacho.2005.

6 comentarios:

Pablo dijo...

Desde luego, Jesús, si el resto de la novela es como este fragmento, lectura obligatoria.

Días intensos, días tristes. Y yo leyendo a John Fante. A ver cuándo nos llega la derrota definitiva.

Iesus dijo...

Lo que llevo hasta ahora, no desemerece, va en aumento, Pablo. Y hay otras tres del mismo personaje (no sé si vueltas a editar o no). Algún punto de conexión hay con Fante, por supuesto.
"Punto de conexión", ¡qué asco de sintagma para la literatura...

Juan Luis dijo...

Hablando de derrotas y puntos de conexión, flexiono. Inflexión: besen la lona de una vez. Solo desde el suelo sabe uno qué significa la victoria.

Sobre el libro en cuestión... la lista de "debes" engorda drásticamente, para bien. Supongo.

Besitos.

Iesus dijo...

Sí, pero cuidado si en la lona hay una abeja muerta, no la pises (hablando de novela-cine negro)...

Anónimo dijo...

Cierto, lectura excelente...e imprescindible. Paranoico, controvertido, egocéntrico y con una perspectiva de la realidad algo distorsionada... no cambias, Jesusito de mi vida...no obstante, te alabo el gusto por tu búsqueda de la belleza y la perfección... (por favor, no mates este blog... siempre quise conocerte y aquí, te descubres mucho, hoja a hoja...palabra a palabra)

Iesus dijo...

Siempre quisiste conocerme y aun así me describes com si ya lo hicieras bastante bien: culpable de distorsiones y controversias; de egocentrismo, tendré que buscar más pruebas.. Todo se andará, amigo anónimo.