martes, 4 de agosto de 2009

CAPADOCIA (I)

Será necesario mucho café estos días.

Kaymakli, Neveshir. Capadocia. Foto: jesús martín camacho.2009.

sábado, 25 de julio de 2009

LA MUERTE DE UN CIRILO

Le llamaban Cirilo. Aunque en realidad ese era el segundo nombre de su hermano –capitán para él-, la gente lo creía su apodo; no creo que por lo extraño del nombre, sino más bien porque pensaban que provenía de algún antepasado. El caso es que era un Cirilo, aún a pesar de su nombre, Rafael.
Entré en su salón, como había hecho las días precedentes, para desearle una noche que desde hacía demasiados meses ya no eran buenas. La visión me hizo saber sin duda alguna que, afortunadamente, sería al menos la última. En ese momento le quedaban once horas de vida que pasaría sedado, inconsciente.


A tenor de lo que vi, no puedo imaginar muerte más dulce. Lo describo no para él ni para su familia (me da vergüenza que lo lean), sino para mí, porque no quiero olvidar, por muchos años que viva, esa imagen.
En aquella habitación habían estado y estaban día tras noche, noche tras día el hijo que nunca tuvo, los yernos que siempre han estado; su hermano –Jesús, lo que no entiendo de esta vida…-, una mirada que hería de tristeza; sus hermanas, tan lejos, tan cerca; su cuñada, también hermana; sus cuñados, el médico cariñoso, directo, siempre a mano; sus nietos, los más hermosos paliativos; sus sobrinas, cercanas más allá de la carne. Y ellas:
En la parte izquierda, casi al fondo cerca del piano, la cama elevatoria que habían hecho instalar un mes antes acunaba su cuerpo ya casi consumido. Sentado más que tumbado, el rostro elevado, girado hacia la derecha, la boca descolgada. A su alrededor, su esposa y sus tres hijas. Todo estaba allí.
La mayor, la más resolutiva, la voz cantante, el llanto silencioso, a sus pies. Le masajea, le alivia. Sí, él lo nota aunque no está consciente. La menor, a su izquierda –entre él y el piano-, le abotona la camisa del pijama, los labios fruncidos, la fuerza frente al desvelo, el amore en sus gestos. En la cabecera la mediana le atusa el cabello ralo con sus manos, qué bien huele, su lucero, la chispa en el ojo, el desconsuelo en la sonrisa. A su izquierda, un poco más separada, silla baja, con tanto amor como para no estorbar el cuidado de sus hijas, la esposa. Le toma la mano, no le mira a la cara, lo que más quiere en este mundo, sus ojos al frente no ven sino el pasado, temen el futuro, resigna su aliento.
No he visto un amor más abnegado. Un silencio más candoroso. La luz es débil, como él, pero alumbra, como ellas. Y yo, en silencio en la puerta, me siento demasiado extraño. No digo nada. Me marcho, sonriendo, comprendiendo que ése es el momento de ellos, el de una familia. Convencido de que muere feliz. De que sigue allí.

Rafael Jurado Martínez (1932-2009)

Spiritus astra petit. Corpus in urna iacet

Texto y fotos: jesús martín camacho. 2009.

martes, 14 de julio de 2009

WILLY AND THE POOR BOYS

Para el Billy, que también estuvo allí.


La Creedence Clearwater Revival fue más que un grupo, un milagro. Más que un milagro, la fuerza de una naturaleza: la de su creador, compositor, cantante y guitarra solista John Fogerty. Sólo él hizo que en apenas cuatro años sacaran siete LPs y multitud de obras maestras. ¿Y quiénes son esa Creeedence, tan famosa, si yo no los conozco? os preguntaréis más de uno. No digo nada. Todos la habéis escuchado (probad poniendo en youtube y ya veréis como entonces diréis ah, esa canción ya la había oído yo....). La Creedence y su swamp rock alumbraron muchos momentos de mi vida.

El sábado me pareció sobrenatural estar escuchando a John Fogerty cantando sus temas. Mis temas. He oído a muchas leyendas vivas. Pero fue, con diferencia, el mejor concierto de mi vida. Por la compañía -tanto la presente físicamente como la presente in pectore- como por mi reencuentro con mis vivencias. Gracias John Fogerty y gracias a tus poor boys.

PS: mi crónica del concierto aparecerá en breve en www.revistadiscobolo.com (¡gran revista musical, oiga!)


Os dejo con la maravilla Down on the corner, del LP Willy & the poor boys, los chicos que cantan en la esquina y nos hacen felices:

Early in the evenin just about supper time,
Over by the courthouse theyre starting to unwind.
Four kids on the corner trying to bring you up.
Willy picks a tune out and he blows it on the harp

Down on the corner, out in the street,
Willy and the poorboys are playin;
Bring a nickel; tap your feet.

Rooster hits the washboard and people just got to smile,
Blinky, thumps the gut bass and solos for a while.
Poorboy twangs the rhythm out on his kalamazoo.
Willy goes into a dance and doubles on kazoo.

You dont need a penny just to hang around,
But if youve got a nickel, wont you lay your money down?
Over on the corner theres a happy noise.
People come from all around to watch the magic boy.


John Fogerty en el Teatro la Axerquía (Córdoba). Fotos: jesús martín camacho.2009.

sábado, 20 de junio de 2009

FOGATA

Al modo de Kobayashi Issa.


La sombra oscila

crepitar de las llamas

dulce nostalgia

(c) jesús martín camacho.2007.


Sierra de Huelva. Foto: jesús martín camacho.2007.

jueves, 18 de junio de 2009

SACRÉ COEUR

Todo idioma
en unísona oración:
El Padre Nuestro.

Sacré Coeur, Montmartre, París. Texto y fotos: jesús martín camacho. 2007.

miércoles, 17 de junio de 2009

HÉCTOR



Profundidad de lectura. Clarividencia en el análisis. Expresión clara. Prosa sencilla y hermosa. Me está enamorando la lectura de De la Ilíada, de Rachel Bespaloff, su amor a la poesía épica ("Donde la historia muestra murallas y fronteras, la poesía descubre la predestinación que hace dignos el uno del otro a los adversarios llamados a un encuentro inexorable... Sólo ella restituye al mundo oscurecido la dignidad ofuscada por el orgullo de los vencedores y el silencio de los vencidos") y su predilección por el auténtico héroe troyano, Héctor:

"Héctor lo ha padecido todo y lo ha perdido todo, salvo a sí mismo. Dentro del mediocre grupo de los hijos de Príamo, sólo él es el príncipe, creado para reinar. Ni superhombre, ni semidiós, ni semejante a los dioses, sino hombre, y príncipe entre los hombres. Se siente a gusto en esta nobleza sin pretensiones que no se enorgullece en el respeto a sí mimo, ni se humilla en el respeto a los dioses. Tiene mucho que perder porque está satisfecho y siempre por encima de aquello que lo satisface a causa de su anhelo por desafiar el destino. Protegido porApolo, protector de Ilio, defensor de una ciudad, una mujer y un niño, Héctor es el guardián de las felicidades perecederas. La pasión por la gloria lo exalta sin cegarlo y lo sostiene uando la esperanza lo abandona."

De la Ilíada, R. Bespaloff, ed. minúscula, trad. R. Rius Gatell.2009.

Armas de época micénica. Museo de Olimpia. Fotos: jesús martín camacho. 2006.

martes, 2 de junio de 2009

SON CICLOS.

Amiga Mª Jesús, desde sus comienzos, el hombre lo tiene claro: su vida, como la de los frutos de los árboles: tan pronto empiezan a embellecer como siguen madurando y terminan por pudrirse. Así también, dentro de nuestro ciclo vital cada uno tiene sus pequeños círculos de etapas existenciales. A veces éstos son concéntricos, otras se interseccionan y otras muchas, las más dolorosas, no se tocan. En ese ínterim es cuando tenemos que mostrarnos valientes y animosos. Hasta que llegue una nueva época de seguridad, hemos de asimilar lo que se pudrió, marchitó o simplemente pasó. En breve llega una nueva flora, un nuevo fruto, una nueva cosecha. De la vida y la muerte poco más se puede decir. Entramos y salimos. Disfrutamos. Nos disfrutan. Busca el placer, la satisfacción, la savia y pronto pasará. Sí, lo hará.






La Mina. Puente Genil. Córdoba. Fotos: (c) jesús martín camacho.2009.

martes, 26 de mayo de 2009

LA MEJOR MATERIA PRIMA

Hoy, último día que los veo en clase. Joder, cuánto me han dado. ¿Cómo uno empezó en esto? ¿cómo llegó tan desecho de mundo y persona y fue sanado sin que quisiese siquiera que lo ayudasen? Éramos desconocidos y poco a poco hubo más, algún que otro consejo musical, bromas, fotos, charlas serias, confidencias. Este año la cosa ha ido a más, ¿y cómo no, si nos hemos bebido el temario de segundo de bachillerato en apenas dos meses y medio? Mucha traducción, excelentes notas y más tiempo libre... Me enorgullezco de decir que les he enseñado mucho latín y griego, pero eso se olvida; sin embargo, más honor me da que hemos aprendido juntos otras muchas más cosas. Ésas que siempre se recordarán.







Arroyo de la Miel. (c) jesús martín camacho.2009.

Por cierto, ellos son tres, pero hacen de muchos más. En ellos están también Paqui Zamudio, la risa del pimiento; Sandrita, la del mundo en los ojos; Mª del Mar, la elegancia responsable; Mayka, la sonrisa delante de la picardía; José Antonio y Carlos, la autoridad presente; Mari, la constructora de palabras; Rosita, la encantada encantadora; Carolina, las ganas contra la espalda; Melanie, la trabajadora inagotable; Amanda, la que se encontró y ha de ser amada; y muchos, tantos otros....

lunes, 18 de mayo de 2009

EL DOLOR

Un anciano, su nieto. Viaje en busca de su hijo. El dolor del pasado, de lo que le está pasando, de lo que tendrá que decir. Noventa páginas de lirismo y silencio. De polvo en el recuerdo. De pasado real y presente en el pensamiento. Hay libros que dicen mucho de un pueblo sin contar nada de su historia. Afganistán tiene un nuevo trovador.

"-Sabes, anciano, el dolor, o bien se funde y mana de los ojos, o bien se convierte en un puñal que sustituye a la lengua, o bien se transforma en una bomba interior que un día explota y te hace explotar a ti también. La pena de Fateh, el guarda, tiene algo de las tres cosas a la vez. Cuando viene a verme, el dolor mana con sus lágrimas. Pero en cuanto se queda solo en la caseta, se convierte en bomba. Y, al salir y encontrarse con la gente, su dolor es la hoja de un puñal; tiene ganas de...
Ya no oyes las palabras del abacero. Te pierdes en el fondo de ti mismo, allí donde tu angustia sigue agazapada. ¿Y tu propio dolor? ¿Se ha transformado en lágrimas? No, si no, habría llorado. ¿En puñal? tampoco, aún no has herido a nadie. ¿En bomba? No, sigues vivo. No puedes describir tu dolor. Todavía no ha cobrado forma. Es demasiado pronto".

Tierra y cenizas. Atiq Rahimi. Ed. Lengua de Trapo, trad. de Masoud Sabouri. 2001.


Arroyo de la Miel. Foto: (c) jesús martín camacho.2009.

domingo, 19 de abril de 2009

CHEEK TO CHEEK

Shall we dance (1937) le pregunta con sonrisa orejuda Fred Astaire a Ginger Rogers y en Top Hat (1935) comienza a sonar Cheek to cheek. Él se acerca a ella y su mano la ciñe con delicada firmeza. Ella no se preocupa de su tocado y bailan eternamente hasta que el semáforo se pone en rojo.


Edificios danzantes, Praga. Fotos: (c) Jesús Martín Camacho.2009.

miércoles, 1 de abril de 2009

MODIGLIANI. SUS MODELOS.

Y sí. De pronto aparecen redivivas Beatrice Hastings, Jeanne Hébuterne y todas aquellas a las que citó con el pincel el mayor pintor caballero andrajoso de Montparnasse. Y te la encuentras tal cual en el vagón de un tren entre Bologna y Ferrara. Te resultan terriblemente familiares el cuello alargado, los ojos almendrados, la boca pequeña.. hasta la rectílinea nariz la ves torcida. Le envías saludos para Amedeo.


Tren Bologna-Ferrara. Fotos: Jesús Martín Camacho.2009.

jueves, 12 de febrero de 2009

NABOKOV: ASÍ SE COMIENZA Y POR ESTO SE ESCRIBE.

La gente que me conoce sabe de mi debilidad y mi admiración por Nabokov. No sólo me parece el más genial de los escritores obsesivos por su trabajo-vida de todos los tiempos (y mira que este club tiene bastantes socios ilustres), sino también porque me abrió las puertas a la literatura de su amada y lejana -por largo tiempo y no menos espacio- Rusia.
Temo agotar sus escritos. Son pocos (demasiado pocos) sus novelas que me quedan por leer (los libros y ensayos ya han caído todos), y los espacio como los bocaditos al chocolate que me daban hace años para la merienda de los domingos. Y el mismo pensamiento me llega cuando pruebo uno nuevo: ¿por qué no me lo como de un bocado?

Foto de Carl Mydans


Disfruten del comienzo de Risa en la oscuridad, novela temprana (1932) de su exilio berlinés:

"Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mujer por una amante joven; amó; no fue amado; y su vida acabó en un desastre.
Éste es el cuento, en suma, y podríamos haberlo dejado aquí si no fuera por el interés y el placer de narrarlo. Pues aunque basta el espacio de una lápida para contener, encuadernada en musgo, la versión abreviada de la vida de un hombre, los detalles siempre se agradecen"

V. Nabokov, Risa en la oscuridad, ed. Anagrama (trad. de Javier Calzada).

domingo, 21 de diciembre de 2008

CUENTOS SIN MORALEJA (X): LA LECHERA (final abierto)

Para Juanvi, seguidor de Juan Sinmiedo.


La bella niñita
sería actriz, modelo...
no acabó la ESO...

Jesús Martín Camacho.2008.


jueves, 11 de diciembre de 2008

INVIERNO AL AIRE LIBRE

Hay una suerte de haikus al que los especialistas llaman "feístas", denominación que no me gusta nada, pues solo hace referencia a que se tratan allí temas escatológicos u otras acciones connaturales al hombre. Pero, si el haiku ha de expresar lo que ocurre en un momento y lugar determinado, ¿cómo obviar esa parte de su vida? Ya intenté hace tiempo escribir un haiku de este tipo por aquí; el otro día, de excursión, al subir a la cima y sentarme, lo que me salió escribir fue esto (y no ese trata de nada escatológico ni, por supuesto, lo considero feísta):

La luz al ojo

El frío en el cuerpo

La piedra y el culo

© Jesús Martín Camacho.2008.





Puerto del Cabrito. Algeciras. Foto: © Jesús Martín Camacho.2008.

martes, 9 de diciembre de 2008

ECHO DE MENOS HABLAR DE CINE

Esto es una respuesta a un comentario a la anterior entrada. Dice así: "Cine, cine, cine. Echo de menos hablar de cine". Esto es una respuesta, pero también una declaración de amor al cine, al amigo y a los que disfrutan del cine:

Yo echo de menos tu cara ante mi carpeta de películas. Sólo habíamos intercambiado algunas frases y ya sabíamos que ahí había dos amantes del cine. Echo de menos que me descubrieras a Eddie Felson, que yo te presentara a Chow Mo-Wan -cuando ya lo habías conocido en "2046"-. Los "suerte" antes de las películas en el cine; los descubrimientos en la penumbra: "La vida de los otros", "Una historia de violencia", "Infiltrados", etc.
Echo de menos las competiciones de críticas y votaciones de Eddie y Totó en filmaffinity; que ellos se convirtieran poco después en Bill y Pat. Echo de menos tu cinefagia tardía, tu envidia a mi temprana film-glotonería. Tus conocimientos del cine de los setenta, el descubrirte pequeñas joyas de los treinta y los cuarenta. Regalarte "La senda tenebrosa", "Los sobornados" y tantas otras; recibir de ti "Pulp fiction", "Vidas rebeldes" y tantas otras.
Echo de menos empezar a hablar de películas durante un partido; terminar el encuentro y poner alguna: otro vodka, otro whisky. Charlar sobre cine, mascar películas, respirar escenas, oler diálogos. Te sabes todas las frases ("¿película?"), mi vergonzosa mala memoria. "Dead man" a la una de la mañana. "Deseando amar" a las cuatro de la tarde (¿acaso hay alguna mala hora para una buena película?).
Echo de menos una tarde de listas: mejores actores, peores actrices, películas por género, por décadas, por inicios, por finales; mandar más de veintes mensajes en dos horas para dar a elegir entre dos actores, directores, etc. ("¿Jack Lemmon o Walter Matthau?", "¿Maribel Verdú o Aitana Sánchez Gijón?", "¿Frank Capra o George Cukor?"). Competir a haikus sobre cine, escribir el más bello a medias... para que se nos olvidara media hora después. Los "¡eureka!" cuando de pronto recordábamos el dato que no quería salir ("¡ostia, tío!"). Jugar a los anacronismos: "¿quién de los actores de hoy habría hecho "Grupo Salvaje"?, ¿Quién de los antiguos "El club de la lucha"?"
Echo de menos abrir el armario de las películas y lentamente recorrer con los dedos y la memoria los dvd para ver cuál es el elegido.
Echo de menos cambiar un canal, encontrarnos con William Munny y ya no apartar la mirada hasta que termine la película (el metacine: "he matado a muchos hombres en mi vida"). Ver películas dobladas, en v.o., en v.o.s., oírlas desde la cocina, desde el patio dándole patadas al balón.
Echo de menos que quieras que escribamos guiones juntos, meterle mano a los tuyos, que me dirijas en "L'Antiqua".

Echo de menos el cine, tu cine, mi cine. Nuestro cine.

lunes, 8 de diciembre de 2008

EL CINE LLEGA A MACONDO

Volviendo a releer, que no leer, Cien años de soledad. Tantas pequeñas historias, tan diminutos detalles, tantos y tan plásticos en mi cabeza, que no hacían mas que obligarme a maginar un corto cinematográfico para cada uno de ellos. Y pensando en la escritura, en la historia y en el cine, me encuentro con la maravillosa recreación: el cine llega a Macondo.



"Se indignaron con las imágenes vi
vas que el próspero comerciante don Bruno Crespi proyectaba en el teatro con taquillas de boca de león, porque un personaje muerto y sepultado en una película, reapareció vivo y convertido en árabe en la película siguiente. El público que pagaba dos centavos para compartir las vicisitudes de los personajes, no pudo soportar aquella burla inaudita y rompió la silletería. El alcalde, a instancias de don Bruno Crespi, explicó mediante un bando, que el cine era una máquina de ilusión que no merecía los desbordamientos pasionales del público. Ante la desalentadora explicación, muchos estimaron que habían sido víctimas de un nuevo y aparatoso asunto de gitanos, de modo que optaron por no volver al cine, considerando que ya tenían bastante con sus propias penas para llorar por fingidas desventuras de seres imaginarios."

Cien años de soledad. Gabriel García Márquez, ed. de la RAE para Santillana, p. 257.

domingo, 23 de noviembre de 2008

ALGECIRAS, ALREDEDORES.



Años atrás un profesor me decía que Algeciras era la ciudad más fea ubicada en el enclave más hermoso. Y no le faltaba razón. No tanto por lo uno como por lo otro. De hecho, cada vez paseo menos por el centro de la ciudad y deseo más recorrer sus alrededores.


Sobre todo en este frío. Si el tiempo está despejado no dejan de impresionar las vistas desde el Puerto del Cabrito, no desmerecen mutatis mutandis a las del pirata de Espronceda: a un lado, la bahía de Algeciras; al otro, el pálido dorado de las arenas tarifeñas; enfrente, la cercana África; detrás, tierras interiores del Campo de Gibraltar.


Caminar con un buen amigo al lado, ya sea sin hablar, diciendo tonterías o repasando verdades hace doblemente buena la excursión. Si ese amigo es tu hermano, tan hermano como amigo, miel sobre hojuelas.

(nota bene: perdón por la calidad de las fotos. Sólo hice éstas. hay que cargar la batería antes de salir. En breve volveré y haré más).



Fotos: © jesús martín camacho.2008.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

PESSOA, RICARDO REIS, SARAMAGO. LISBOA.

a Paco, que me descubrió Lisboa, Pessoa y Saramago. ¡Ahí es nada!


Lisboa tiene tantos amigos como enemigos. A mí, que me sedujo precisamente con la cualidad con que más la he oído criticar, su aspecto decadente, me tiene enamorado. La he visitado con todas las compañías y estados de ánimos imaginables, por todos los rincones, y no me hace cambiar de idea. De sentimiento.
Este amor a la ciudad me llevó (gracias, Víctor) a un autor también tan querido como denostado, José Saramago, en su lúcida y pausada reflexión de la ciudad de El año de la muerte de Ricardo Reis.
Ha sido Lisboa la que me ha llevado a Saramago, pero lo que realmente me ha atrapado ha sido la atmósfera pessoana (perdón por el adjetivo) de la aburrida rutina de su heterónimo Ricardo Reis.
Leer el siguiente fragmento ha sido recordar los más bellos pasajes del famoso “Hora absurda” de Pessoa. La soledad y la lluvia tras los cristales:


“Ricardo Reis cerró la ventana, apagó la luz, se sentó en la butaca, con una manta tendida sobre las rodillas, oyendo el oscuro y monótono ruido de la lluvia, este ruido es verdaderamente oscuro, tenía razón quien lo dijo. No se durmió, tiene los ojos muy abiertos, envueltos en la penumbra como un gusano de seda en su capullo, Estás solo, nadie lo sabe, calla y finge, murmuró estas palabras, en otro tiempo escritas, y las despreció porque no expresaban la soledad, sólo el decirlas, también al silencio y al fingimiento, por no ser capaces más de decir, porque ellas lo son, las palabras, aquello que declaran, estar solo, querido señor, es mucho más que conseguir decirlo y haberlo dicho”.
El año de la muerte de Ricardo Reis, J. Saramago, ed. Santillana, p. 238-239.


Y ahora, un fragmento de la maravillosa "Hora Absurda" de Pessoa. Con intención no lo escribo por completo. ¡Búsquenla los que no la conzocáis!


Llueve oro mate, mas no en lo exterior... Es dentro de mí... Soy la Hora,y la Hora es de asombros y toda ella escombros de ella misma...
En mi atención hay una viuda pobre que nunca llora...
En mi cielo interior nunca hubo una sola estrella..


Hoy el cielo es pesado como la idea de no llegar nunca a un puerto...La lluvia menuda está vacía... La Hora sabe a haber sido...
¡Y no haber algo como lechos para las naves!...
Absorta en alienarse de sí, tu mirada es una plaga sin sentido...


Canal de Beagle. Argentina. Foto: © Jesús Martín Camacho. 2008.

lunes, 10 de noviembre de 2008

EN UN LUGAR SOLITARIO (VI): THE HUSTLER

Para Carlos, Kodro y Víctor, cabezas visibles de la Asociación Juvenil y Cultural "José Saramago" de Estepa.

Nota previa: Muere Paul Newman y la Asociación Juvenil y Cultural "José Saramago" de Estepa quiere rendirle homenaje. Decide hacerle un homenaje proyectando en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura The hustler (El buscavidas, Robert Rossen, 1961). Me piden el favor de que la presente. ¡Si el favor me lo están haciendo ellos!: el cine, hablar de cine, descubrirle a alguien una película, comentarle secretos a los que tendrá que atender. Ha sido una experiencia más que agradable, hermosa. Hay detalles que afianzan en mí la idea de que este tipo de actos son necesarios, sea cual sea su número de asistentes (en este caso treintaytantos): desde el matrimonio argentino, que vino a darme la mano -toda amabilidad, todo agradecimiento- y rogaron más actividades de este tipo, hasta la hermosa muchachita extranjera que decía haber entendido mejor la película gracias a los comentarios previos, o la comitiva sevillana que comentaba horas más tarde los detalles más variados del film. Gracias, amigos de la Asociación.


The Hustler
: Película fría, dura, cínica, pesimista. Para mayores. Blanco y negro de picados / contrapicados y espectadores retratados al fondo. Paul Newman trabajando con sus ojos, Jackie Gleason con su cuerpo, George C. Scott mefistofélico y Piper Laurie de soledad en grietas aceptadas. Enfrentamientos en la mesa de billar, en apartamentos, estaciones y en la cabeza. La búsqueda del carácter, la peligrosidad del talento. Caer o no. Cuatro personajes, caras de uno solo.


Antes de los diálogos, dos críticas:
"La soledad que sufre Sarah sólo es equiparable a la necesidad inconsciente de Eddie de encontrar su carácter. La soberbia en la interpretación de Paul Newman (que no soberbia interpretación en un juego fácil de palabras) y el realismo en la de Piper Laurie hallan su punto de encuentro en la costumbre de ganar -en cualquier terreno- de Bert (George C. Scott)."
Pat Martin, Alburquerque, New Mexico.

"Un jinete se acerca. Eddi Felson llega a la ciudad en su coche. Es el más rápido y preciso del oeste. Le llaman "relámpago". Su Winchister es un taco que dispara bolas de billar. Llega para desafiar a El gordo de Minessota. Termina con muescas en el taco y en el alma."
William Corrales, El Paso, Méjico.


Una barra. En primer plano Eddie Felson (Paul Newman) con un whisky. Tras él, a medio metro y sentado a una mesa, Bert Gordon (George C. Scott).


Bert Gordon: El billar.

Eddie Felson: ¿Es ironía?

Bert Gordon: No hay otro jugador de billar como tú si lo haces siempre como lo hiciste la otra noche en Ames. Tienes talento.

Eddie Felson: Pues si tengo talento, ¿qué me derrotó?

Bert Gordon: Tu carácter.

Eddie Felson: ¡Qué tontería!

Bert Gordon: Sabes que digo la verdad. Todos tenemos talento. Yo lo tengo, pero ¿crees que se puede jugar fuerte al billar durante 48 horas contando sólo con el talento? ¿Crees que el Gordo de Minnesota tiene fama de ser el mejor sólo por su talento? No. El Gordo de Minnesota tiene más carácter en un solo dedo que tú en todo tu cuerpo.

Eddie Felson: Me emborraché.

Bert Gordon: El bebió tanto whisky como tú.

Eddie Felson: Sabrá beber mejor que yo.

Bert Gordon: Sabe, desde luego también hay que tener talento para beber whisky. ¿Crees que El Gordo nació sabiendo beber?

(…) Se acerca a la barra, junto a Eddie.

Bert Gordon: Eddie, ¿puedo hacerte una observación personal?

Eddie Felson: ¿Más de las que me ha hecho?

Bert Gordon: Eddie has nacido para perder.

Eddie Felson:¿Que he nacido para perder?

Bert Gordon: Por primera vez en diez años vi al Gordo de Minnesota hundido, acorralado, pero le dejaste escapar.

Eddie Felson: Ya le he dicho que me emborraché.

Bert Gordon: Claro. Te emborrachaste. Tenías el mejor pretexto para perder. No importa perder con una buena excusa. Pero ganar resulta a veces como una carga, pesa mucho, es un fardo del que puedes deshacerte con una excusa. Lo único que tienes que hacer es compadecerte de ti mismo. Es uno de los mejores deportes: compadecerte de ti mismo. Es un deporte que gusta mucho. Sobre todo a los fracasados.

domingo, 19 de octubre de 2008

BENALAURÍA, ENDRINAS Y CASTAÑAS

Un fin de semana se puede presentar sin planes un viernes a las 15.00h. Pero hay alguien --¡bendita!-- que media hora después puede proponer ir a ver el bronce de los castaños, pasear y ¡fuera excusas! pegarse un homenaje en una antigua almazara reconvertida en restaurante ("La Molienda"). Entonces un domingo se hace uno 150 kms y llega a Benalauría, pueblito de cuatrocientos y pico de habitantes en mitad de la Serranía de Ronda, para empezar a caminar con el cielo encapotado vigilante.




No hay razón para intentar una marcha de senderismo (ni razón ni ganas, vaya), sino que el paseo -a falta del dorado de los castaños, aún verdes- se convierte en acompañante de la charla, entre endrinas y castañas que se tientan con el pie para ponerlas a prueba en la boca.

Todo sea abrir apetito hasta que lleguen las dos horas y pico de buen comer (otra vez con las castañas como protagonistas, ¡cómo no!, en el solomillo y en los postres) y amable reir. No describo ni manjares ni charlas (otros lo hacen mucho mejor, y lo mío no estaría a la altura), pero juzguen lo bien que le hizo a uno la comida por sus consecuencias: si uno sale y está lloviendo, poco importa. Si el camino se pudiera antojar largo, ¡qué más da!. Si la carretera no acompaña, ¿y qué? Es un buen domingo. Y eso no es poco.


Benalauría. Málaga. Fotos: © Jesús Martín Camacho. 2008.